domingo, 26 de julio de 2026

El Banco de España advierte sobre riesgos geopolíticos y registra contracción en la demanda crediticia

27 de abril de 2026
El Banco de España defiende el efectivo como medio seguro de pago ante posibles futuros apagones
El Banco de España defiende el efectivo como medio seguro de pago ante posibles futuros apagones

El organismo supervisor español ha manifestado este martes su preocupación por una escalada sustancial de los peligros geopolíticos que inciden en las finanzas españolas, al tiempo que ha documentado una contracción en el volumen de crédito solicitado en los primeros meses del ejercicio, todo ello en medio de turbulencias económicas mundiales. La información figura en la memoria de supervisión presentada en la capital, documento en el que se exponen los objetivos prioritarios para el presente año, enfocados en intensificar la vigilancia del riesgo crediticio, la defensa informática y la solidez frente a perturbaciones externas.

Durante el acto de presentación, Mercedes Olano, directora general de Supervisión, hizo hincapié en que, pese a que las instituciones de crédito españolas mantienen una posición de solvencia "apropiada", la situación internacional demanda extremar las precauciones. "Existen amenazas geopolíticas de considerable magnitud que ya se están concretando", manifestó, destacando la necesidad de que los bancos se preparen para un panorama progresivamente desafiante.

Entre las consecuencias más inmediatas se observa una caída "extendida" en la solicitud de financiación. De conformidad con la Encuesta de Préstamos Bancarios divulgada igualmente este martes, el número de demandas de crédito ha experimentado un descenso en todas las categorías durante el trimestre inicial, con un efecto particularmente notable en las pequeñas y medianas empresas. Las instituciones crediticias atribuyen este repliegue a la creciente incertidumbre provocada por las turbulencias geopolíticas internacionales, que está desacelerando tanto el gasto de las familias como las inversiones empresariales.

Paralelamente, las entidades de crédito han adoptado condiciones más restrictivas para otorgar préstamos, respondiendo a una estrategia más conservadora frente a la ampliación de riesgos. Esta combinación —menor búsqueda de financiación y mayor severidad en su concesión— podría frenar el dinamismo económico en los trimestres venideros, según precisa el supervisor.

El documento de supervisión también señala la creciente relación de dependencia entre la banca y proveedores tecnológicos externos, fundamentalmente procedentes de Estados Unidos. El organismo supervisor considera esta tendencia "sumamente relevante" y advierte de las complicaciones derivadas de una concentración excesiva. Por ello, ha recomendado a las entidades que amplíen su base de proveedores y elaboren estrategias para cambiar de prestadores en caso de interrupciones o conflictos de índole internacional.

La protección contra amenazas informáticas y la incorporación de herramientas tecnológicas innovadoras, entre ellas la inteligencia artificial, representan otro pilar fundamental de la supervisión. La institución ha expresado inquietud respecto a cómo estos desarrollos pueden incidir en la seguridad de las operaciones y en la experiencia de los clientes, solicitando un rol más proactivo en la evaluación de modelos tecnológicos de elevado riesgo.

Asimismo, el Banco de España ha aumentado el número de revisiones sobre la concesión de financiación hipotecaria y ha demandado reportes adicionales sobre la exposición de las entidades a fondos de inversión privados y a estructuras financieras paralelas. Estas medidas persiguen detectar debilidades potenciales fuera del circuito financiero convencional que pudieran comprometer la estabilidad del sistema.

Para los próximos meses, el supervisor ampliará el seguimiento del crédito destinado al consumo, prestando especial atención al sector automotriz y a la financiación de pequeñas y medianas empresas, incluyendo inspecciones in situ. Igualmente, planea ejecutar nuevas evaluaciones de resistencia que examinen la capacidad de ciberdefensa y la susceptibilidad ante posibles choques de naturaleza geopolítica.

En junio próximo, las entidades deberán presentar un ejercicio de estrés que analice los efectos de un escenario desfavorable caracterizado por una erosión de la solvencia equivalente a 300 puntos básicos. Esta acción forma parte de la coordinación establecida con el Banco Central Europeo y la Autoridad Bancaria Europea orientada a fortalecer la resistencia del sector financiero ante crisis internacionales.

No obstante las alertas formuladas, el Banco de España reconoce que las entidades españolas han mostrado una mayor capacidad de resistencia frente a pruebas anteriores de estrés en comparación con el promedio del continente europeo, resultado de su capacidad para generar márgenes y de una evolución más moderada de sus gastos operativos.

Con todo, el supervisor reitera que las circunstancias geopolíticas actuales exigen reforzar los mecanismos de control y anticiparse a los riesgos emergentes. La confluencia de tensiones internacionales, cambios tecnológicos acelerados y debilitamiento de la demanda de crédito genera un contexto en el que la solidez del sistema financiero dependerá fundamentalmente de la agilidad del sector bancario para adaptarse.

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