Galicia se moviliza el 1 de Mayo reclamando mejores salarios, vivienda digna y fortalecimiento democrático

Las calles de Galicia se llenaron de manifestantes durante el viernes 1 de Mayo, con protestas en múltiples puntos de la región. La concentración de mayor envergadura transcurrió en A Coruña, promovida por los sindicatos UGT y CCOO bajo la consigna "Derechos, no trincheras. Salarios, vivienda y democracia".
Las cifras de asistencia generaron discrepancias entre los organizadores y las autoridades municipales. Los sindicatos calcularon una participación cercana a 4.000 personas, mientras que fuentes del consistorio cifraron el número en torno a 1.200 asistentes.
Entre los dirigentes presentes figuraban Amelia Pérez, secretaria general de CCOO en Galicia, y Cristóbal Medeiros, máximo responsable de UGT en la región. También acudieron representantes políticos como José Ramón Gómez Besteiro, secretario xeral del PSdeG, y Paulo Carlos López de Sumar Galicia.
Las demandas centrales de la jornada giraron en torno a tres ejes fundamentales. Amelia Pérez enfatizó que la prioridad debe ser garantizar "salarios, vivienda y democracia" para todos los sectores. Medeiros, por su parte, insistió en que los trabajadores requieren incrementos salariales que permitan "vivir con dignidad" y acceder al derecho a la vivienda.
Durante las protestas, los manifestantes entonaron consignas que reflejaban sus preocupaciones inmediatas: "gobierne quien gobierne, las pensiones se defienden", "más industria, más empleo" y "salarios dignos y de calidad". También cuestionaron las políticas autonómicas, criticando que "la Xunta de Galicia recorta y privatiza".
En sus intervenciones ante la prensa, Pérez alertó sobre la persistencia de condiciones laborales precarias en numerosos sectores. Subrayó que "salarios para mejorar la vida de las personas y accesos a la vivienda deben ser prioridad para todas las administraciones", al tiempo que lamentó las divisiones que separan a instituciones de distinto signo político.
Medeiros amplió el alcance del discurso sindical al condenar la "aberración" de la guerra y la especulación inmobiliaria que limita el acceso a la vivienda. También advirtió sobre la amenaza que representa el avance de la extrema derecha para las instituciones democráticas. "No puede ser que la ultraderecha intente dividir", concluyó el representante de UGT.
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