El consumo de tabaco representa el principal factor de riesgo del cáncer de vejiga en España

Tomás Fernández, jefe del Servicio de Urología del Hospital Universitario Morales Meseguer de Murcia, ha enfatizado la necesidad urgente de combatir el tabaquismo, identificándolo como el factor de riesgo preponderante en el desarrollo del cáncer de vejiga, una patología que en su mayoría resulta evitable.
De acuerdo con el especialista, aunque existen predisposiciones genéticas como el síndrome de Lynch que pueden estar asociadas a este tipo de tumor, la mayoría de los casos tienen origen en factores ambientales, particularmente en el consumo de tabaco y la exposición a ciertos agentes químicos.
Coincidiendo con la conmemoración del Día Mundial del Cáncer de Vejiga el 5 de mayo, Fernández ha señalado que en España se trata del quinto cáncer más frecuente, registrando más de 22.000 nuevos casos anuales. El país ocupa una posición destacada en cuanto a incidencia en el contexto europeo, fenómeno que guarda estrecha relación con las tasas de tabaquismo. Este padecimiento comienza a manifestarse típicamente alrededor de los 45 o 50 años, presentando mayor prevalencia en la población masculina, que representa aproximadamente el 80% del total de afectados.
La hematuria, o presencia de sangre en la orina, constituye el principal indicador de alerta asociado a este cáncer, aunque también puede originarse por otras condiciones como litiasis o infecciones del tracto urinario.
El urólogo ha diferenciado dos categorías fundamentales de cáncer de vejiga: aquellos tumores que no trascienden la capa muscular, generalmente con pronóstico más favorable y menor agresividad, y aquellos que infiltran esta capa, caracterizados por su naturaleza más invasiva y que frecuentemente demandan intervenciones quirúrgicas o tratamientos complementarios. Fernández ha subrayado que aunque la variante más prevalente no penetra la capa muscular, ciertos casos pueden experimentar progresión y adquirir mayor agresividad a lo largo del tiempo.
La detección temprana resulta fundamental, en especial ante la manifestación de hematuria. El especialista ha destacado que las técnicas de imagen como ecografía y tomografía computarizada con contraste, complementadas con cistoscopia, son herramientas esenciales para la visualización directa y el diagnóstico preciso del interior vesical.
Con respecto a las opciones terapéuticas, Fernández ha puesto énfasis en los progresos recientes en inmunoterapia, que han generado mejoras significativas en la supervivencia de pacientes con peor pronóstico. "En la actualidad, se observa un incremento considerable en la tasa de supervivencia a cinco años, evolucionando desde aproximadamente un 40% hacia cifras que oscilan entre el 60% y 70%", ha indicado el especialista, precisando que su enfoque terapéutico busca convertir la enfermedad en una condición crónica manejable.
Compare options


