domingo, 26 de julio de 2026

La IA podría aportar 142.000 millones de euros a la economía española antes de 2030

11 de mayo de 2026
La IA podría sumar 142.000 millones de euros a la economía española para 2030, según McKinsey
La IA podría sumar 142.000 millones de euros a la economía española para 2030, según McKinsey

La adopción de tecnologías de Inteligencia Artificial en el ámbito laboral representaría una inyección de 167.000 millones de dólares (aproximadamente 141.934 millones de euros) en la economía española durante la próxima década, de acuerdo con el análisis del McKinsey Global Institute denominado 'Agentes, robots y nosotros: Cómo la IA rediseña el trabajo y las competencias en Europa'. El documento examina cómo estas tecnologías están transformando el empleo en diez economías del continente, posicionando a España ante una oportunidad clave para incrementar su productividad mediante una gestión estratégica de la transición hacia sistemas colaborativos entre trabajadores y máquinas.

El análisis revela que el 59% de las horas laborales en España podrían automatizarse utilizando herramientas disponibles actualmente. Dentro de este porcentaje, el 44% corresponde a funciones que serían ejecutadas por software especializado en tareas cognitivas, mientras que el 15% restante involucra robots para actividades de carácter físico. Desde 2023, la búsqueda de profesionales con competencias en IA ha aumentado 4,4 veces, superando con amplitud el crecimiento en otras disciplinas técnicas. Esta dinámica evidencia cómo la IA está consolidándose como una capacidad fundamental transversal en toda la estructura del mercado de empleo.

La verdadera evolución del mundo laboral depende de implementar un enfoque colaborativo que considere la tecnología como extensión de las capacidades humanas, no como su reemplazo.

En términos sectoriales, España muestra mayor demanda de especialistas en informática, matemáticas, gestión empresarial y operaciones comerciales. Las organizaciones buscan no solo técnicos especializados, sino profesionales capaces de coordinar y supervisar infraestructuras automatizadas para potenciar resultados, permitiendo que los trabajadores concentren sus esfuerzos en análisis crítico y definición de estrategias.

Pese al ritmo acelerado de cambio tecnológico, el estudio subraya que el 85% de las competencias humanas vigentes conservarán su relevancia. McKinsey señala que aproximadamente el 75% de las capacidades requeridas operarán dentro de contextos híbridos, donde la IA funciona como complemento sin desplazar la contribución humana. En este escenario, el capital humano permanece como factor decisivo para asegurar calidad, responsabilidad ética y decisiones de alto nivel estratégico.

A escala europea, la oportunidad económica derivada de estos procesos de automatización alcanzaría 1,9 billones de dólares (cerca de 1,61 billones de euros) para 2030. El estudio estima que el 82% de este valor provendrá de agentes de software, con el 18% restante generado por sistemas robóticos. La IA generativa y los agentes virtuales ofrecen ventajas significativas en términos de escalabilidad y requieren menores inversiones en infraestructura comparadas con la robótica industrial tradicional.

Mirando hacia adelante, el informe advierte que aunque muchas empresas europeas han iniciado proyectos de IA, solamente una proporción limitada ha logrado resultados substanciales. McKinsey anticipa una reorganización fundamental de las funciones laborales, donde las tareas de ejecución cederán espacio a responsabilidades de supervisión y liderazgo. Para capitalizar esta transformación, resulta esencial que las organizaciones dediquen recursos a la capacitación permanente y preparen a sus equipos para trabajar en sinergia con sistemas tecnológicos, automatizando procesos rutinarios mientras se potencia el criterio humano en decisiones críticas.

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