OMS advierte sobre posibles retrocesos en sistemas sanitarios globales e insta a fortalecer infraestructuras de salud

La Organización Mundial de la Salud (OMS) ha emitido una alerta sobre posibles retrocesos en los sistemas sanitarios mundiales, exigiendo acciones inmediatas para reforzarlos y preservar las mejoras logradas. El llamado surge del informe "Estadísticas Mundiales de Salud 2026", que documenta cómo el cumplimiento de metas sanitarias internacionales se ve obstaculizado por un avance lento y desigual.
Tedros Adhanom Ghebreyesus, máxima autoridad de la OMS, manifestó que "los números exponen tanto progresos como brechas que persisten, puesto que amplios sectores de la población, en particular mujeres, menores de edad y grupos vulnerables, carecen todavía de acceso a condiciones elementales para vivir en buen estado de salud". El director general enfatizó la necesidad crítica de fortalecer estructuras sanitarias más robustas e inclusivas, sustentadas en información sanitaria confiable, para cerrar las brecha existentes y asegurar transparencia institucional.
El avance hacia la cobertura universal de salud ha experimentado una desaceleración considerable, registrando un incremento modesto de 68 a 71 puntos entre 2015 y 2023.
En el panorama internacional, el documento señala logros relevantes durante los últimos diez años, incluyendo una caída del 40% en nuevos casos de VIH entre 2010 y 2024. Igualmente, se constata una reducción en el tabaquismo y el consumo de bebidas alcohólicas, mientras que las acciones contra enfermedades tropicales descuidadas bajaron un 36% en el mismo lapso.
No obstante estos adelantos, subsisten riesgos que comprometen el cumplimiento de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) orientados a la salud para 2030. La incidencia de paludismo, por caso, creció un 8,5% desde 2015. Simultáneamente, la anemia aqueja al 30,7% de las mujeres en periodo reproductivo y el sobrepeso en niños menores de cinco años llegó al 5,5% durante 2024. La agresión hacia las mujeres mantiene cifras preocupantes, afectando a una de cada cuatro en el planeta.
La OMS subraya también la crisis de financiamiento en salud intensificada por los efectos de la pandemia de COVID-19, que puso al descubierto las fragilidades de las infraestructuras sanitarias. Entre 2020 y 2023, la pandemia se asoció con 22,1 millones de defunciones adicionales, cantidad que triplica con creces los registros formales. Esta situación ha anulado una década completa de mejoras en la esperanza de vida, complicando una recuperación plena y equitativa.
Del mismo modo, el informe identifica carencias graves en la recolección de información sanitaria. Solamente el 18% de las naciones entregaron reportes de fallecimientos a la OMS dentro del plazo de doce meses, y tan solo una tercera parte satisface los criterios para información de mortalidad de excelente calidad. Esta escasez de información dificulta profundamente el seguimiento de dinámicas sanitarias en tiempo presente y la eficiencia de las intervenciones de salud comunitaria, de conformidad con Alain Labrique, responsable del Departamento de Información, Salud Digital, Análisis e Inteligencia Artificial de la OMS.
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