domingo, 26 de julio de 2026

Apenas cuatro ramas industriales españolas alcanzan avances significativos en eficiencia energética

13 de mayo de 2026
Cuatro sectores industriales en España mejoran su eficiencia energética casi un 10% según estudio.
Cuatro sectores industriales en España mejoran su eficiencia energética casi un 10% según estudio.

Un informe elaborado conjuntamente por la Fundación BBVA y el Instituto Valenciano de Investigaciones Económicas (IVIE) pone de manifiesto que la industria manufacturera española presenta avances limitados en materia de eficiencia energética. Solamente cuatro sectores —el químico y petroquímico, textiles y cuero, equipos de transporte y maquinaria— han experimentado mejoras sustanciales, logrando reducir el consumo de energía por unidad de valor añadido hasta un 9,7%.

Pese a que España registró una caída del 9,7% en su coste energético por unidad de valor añadido entre 2008 y 2020, este descenso no responde a un incremento generalizado de la eficiencia productiva, sino al reorientamiento hacia actividades que demandan menos intensidad energética. La industria manufacturera española necesitó un 9,7% menos de energía por unidad de valor añadido en 2020 frente a 2008, pero este resultado palidece al compararlo con el desempeño de naciones vecinas: Alemania consiguió una reducción del 32,2%, mientras que Portugal alcanzó el 42,4%.

Las ganancias en competitividad no se han distribuido uniformemente entre sectores, sino que obedecen a dinámicas diversas más allá de la eficiencia energética pura. Entre los factores determinantes figuran la evolución de los precios de los productos frente a los costes energéticos y las transformaciones estructurales en la industria.

Los sectores más intensivos en consumo energético —metalurgia, industria química y petroquímica, productos minerales no metálicos y papel— concentraron el 66,3% del gasto energético del sector manufacturero español en 2024. La carga que representa la factura energética en los costes de operación resulta considerable: alcanza el 12,5% en productos minerales no metálicos y aproximadamente el 7% tanto en metalurgia como en papel.

La inestabilidad de los precios energéticos, agravada por tensiones geopolíticas mundiales, constituye un riesgo importante para la competitividad industrial del país.

El análisis subraya la urgencia de adoptar avances tecnológicos destinados a mejorar la eficiencia energética, como la electrificación de procesos de hornos, la recuperación del calor residual y los sistemas de cogeneración. Asimismo, destaca el papel cada vez más relevante del autoconsumo industrial, que en 2025 llegó a 1.975 MW de capacidad instalada y 3.533 GWh de energía autoconsumida, conforme a información de Red Eléctrica de España.

Los Certificados de Ahorro Energético (CAE) emergen como un mecanismo fundamental para financiar iniciativas de mejora de la eficiencia. A comienzos de 2026, se solicitaron ahorros por 8.420 GWh, de los cuales casi el 60% proviene del sector industrial.

El estudio concluye que la capacidad de la industria española para resistir futuras perturbaciones energéticas dependerá de una estrategia integral que combine electrificación, eficiencia e incentivos. Mª Dolores Furió, catedrática de Economía Financiera y Contabilidad en la Universitat de València, ha enfatizado que los sectores mejor posicionados serán quienes logren disminuir su dependencia de combustibles fósiles, destacando el papel determinante de las energías renovables, particularmente la biomasa, en esta transformación.

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