El Banco de España proyecta endeudamiento familiar del 65,5% en 2028 bajo escenario adverso

El Banco de España ha divulgado nuevas proyecciones sobre el endeudamiento de las familias españolas, anticipando que alcanzará el 65,5% de la renta bruta disponible para 2028 en caso de que se agudice la crisis en Oriente Próximo. Este cálculo contempla un escenario de mayor adversidad, caracterizado por tipos de interés elevados y menores ingresos disponibles que generarían una desaceleración notable del crédito.
En su escenario base, más optimista, el regulador proyecta que el pasivo familiar se mantendría en el 68,5% de los ingresos durante el próximo bienio. Al cierre del cuarto trimestre de 2025, el endeudamiento llegó al 68,1%, niveles que representan los mínimos desde el año 2000. Esta proporción resulta inferior al promedio de la eurozona, que se situó en el 82,3% en el mismo período.
El Banco de España considera que, a pesar del crecimiento del saldo de deuda, este será contrapesado por la expansión de los ingresos de las familias en los años venideros.
Respecto a la relación entre deuda y patrimonio, el regulador reporta que en el tercer trimestre de 2025 esta ratio alcanzó el 7,1% en España, comparado con el 13,2% registrado en 2014. En la zona del euro, la reducción desde 2014 ha sido de 2,4 puntos porcentuales, aunque todavía permanece por encima del nivel español, con un 10,4%.
El informe subraya una transformación en la composición del patrimonio familiar: los hogares con menor riqueza han reducido la participación de vivienda residencial a favor de activos más líquidos, mientras que las familias de mayor patrimonio, que concentran el 70% de la riqueza total, han incrementado sus inversiones inmobiliarias, evidenciando las dificultades en el acceso a la vivienda propia.
La carga por intereses representó el 2,3% de la renta en 2025, pero se anticipa que podría elevarse hacia un rango de 2,9% a 3,3% en 2028, según las condiciones económicas prevalentes. Este aumento obedecería fundamentalmente al encarecimiento de los costos de financiación.
La riqueza real bruta de las familias registró un incremento del 8,6% interanual al finalizar 2025, impulsado por la revalorización tanto de activos inmobiliarios como financieros. Simultáneamente, los ingresos familiares continuaron expandiéndose, aunque a un ritmo más moderado del 4,8% interanual en términos nominales. El poder adquisitivo creció un 0,6% tras descontar inflación y variación demográfica.
El consumo privado mantuvo su trayectoria ascendente durante la segunda mitad de 2025, sustentado por la estabilidad laboral y el incremento patrimonial, con una expansión interanual promedio del 3,1%. Finalmente, la tasa de ahorro se conservó en el 12%, cifra que el Banco de España considera históricamente elevada.
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