domingo, 26 de julio de 2026

Sector tecnológico urge al Congreso a establecer una estrategia nacional para la innovación disruptiva

19 de mayo de 2026
La industria tecnológica pide al Congreso una política de Estado en innovación disruptiva en España
La industria tecnológica pide al Congreso una política de Estado en innovación disruptiva en España

Dirigentes de las principales organizaciones del sector tecnológico e innovador comparecieron ante el Congreso de los Diputados para demandar la formulación de una política de Estado orientada a fortalecer la innovación disruptiva en territorio español.

En su intervención conjunta ante las comisiones de Ciencia e Innovación e Industria, las entidades COTEC, el Barcelona Institute of Science and Technology (BIST), la Asociación Española de Bioempresas (AseBio), la Asociación Española de la Industria de Semiconductores (AESEMI) y Farmaindustria coincidieron en señalar que España dispone de fortalezas científicas, tecnológicas e industriales para desempeñar un papel protagonista en la transformación tecnológica mundial actual.

Sin embargo, los expertos advierten que el país enfrenta obstáculos significativos para trasladar ese conocimiento hacia empresas dinámicas, innovaciones protegidas, infraestructura productiva y profesionales altamente calificados. Enfatizaron que la innovación disruptiva debe concebirse como una cuestión transversal, que supere los límites disciplinarios y sectoriales, generando las circunstancias propicias para que los desarrollos españoles logren su máximo impacto transformador.

Ion Arocena, director general de AseBio, caracterizó la coyuntura presente como una ventana de oportunidad sin precedentes, pero también como un desafío crítico. Los representantes advirtieron sobre la necesidad de evitar reproducir los errores del ciclo digital de los años 90, cuando Europa produjo investigación de excelencia que no se convirtió en plataformas tecnológicas ni estructuras industriales duraderas.

Fina Lladós, presidenta de Farmaindustria y directora general de Amgen Iberia, puso énfasis en las limitaciones que presenta el sistema en etapas intermedias del ciclo investigador, particularmente en el campo biomédico. Subrayó que existe un vacío entre el descubrimiento científico inicial y su materialización en un fármaco o tratamiento accesible, un proceso que frecuentemente se extiende más allá de diez años debido a requisitos de comprobación, dotación presupuestaria y marcos regulatorios. Lladós advirtió que estas limitaciones generan consecuencias económicas y geopolíticas graves para España, puesto que el país invierte en desarrollos que posteriormente otros territorios capitalizan como ventajas comerciales y supremacía tecnológica.

Eduard Vallory, director general de BIST, subrayó el papel estratégico de los centros de investigación en la generación de innovación disruptiva. Propuso analizar experiencias consolidadas como Cambridge Enterprise y Oxford Innovation para optimizar la gestión de activos innovadores e implementar marcos regulatorios más adaptables a estas realidades. Alfonso Gabarrón, gerente de AESEMI, sostuvo que las tecnologías emergentes demandan enfoques evaluativos distintos a los aplicados a compañías convencionales, dado que presentan mayores incertidumbres y factores de riesgo.

Jorge Barrero, director general de Cotec, clausuró la comparecencia subrayan la urgencia de que España construya una política industrial que integre las tecnologías disruptivas como fundamento de la autonomía tecnológica española y europea. Alertó sobre la velocidad con que avanzan las iniciativas competitivas en Estados Unidos y China, contrastándola con una Europa que, en su opinión, continúa operando bajo marcos legales anacónicos y requiere una transformación inmediata.

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