Ábalos sostiene que advirtió a Sánchez sobre su rechazo al rescate de Plus Ultra

José Luis Ábalos, exministro de Transportes que se encuentra en prisión preventiva en relación con el denominado 'caso Koldo', ha declarado que comunicó al presidente Pedro Sánchez su rechazo al rescate de 53 millones de euros otorgado a la aerolínea Plus Ultra. En una entrevista con el programa 'Mañaneros 360' de 'La 1', Ábalos expresó que la compañía "no era una aerolínea consolidada".
El exfuncionario rechazó categóricamente la teoría del juez José Luis Calama sobre la existencia de "dos vías" para facilitar el rescate: una a través de su persona y otra mediante José Luis Rodríguez Zapatero. Ábalos calificó estas afirmaciones de "falsas" y señaló que se enteró de la aprobación de la ayuda durante una sesión del Consejo de Ministros. Indicó además que Zapatero se comunicó directamente con Pedro Saura, quien desempeñaba el cargo de secretario de Estado de Infraestructuras en ese momento.
Desde la cárcel de Soto del Real, Ábalos enfatizó que informó a Sánchez acerca de su posición contraria al rescate, subrayando que la empresa no reunía las condiciones requeridas para acceder a tal financiamiento.
El círculo cercano a Ábalos ha desmentido "categóricamente" haber recibido contactos de Zapatero respecto a Plus Ultra. Asimismo, sostienen que la Secretaría de Estado, la Dirección de Aviación Civil y la Agencia de Seguridad Aérea (AESA) actuaron de forma autónoma. Según una conversación publicada por El Mundo, Saura planteó a Ábalos que debería instar al mandatario a revocar el acuerdo con Plus Ultra, manifestando que la Sepi operaba "sin control".
Ábalos también expresó sentirse tratado injustamente por el PSOE en comparación con el trato dispensado a Zapatero en la misma investigación. Denunció la disparidad en el manejo de ambos casos, argumentando que Zapatero goza de protección mientras que él no ha tenido acceso a las mismas consideraciones.
El Ejecutivo ha justificado la operación argumentando que Plus Ultra constituía un sector de importancia estratégica, una fundamentación respaldada por la legislación vigente y que se ajustaba a los trámites administrativos establecidos. Señalaron que la aprobación de los créditos se ejecutó conforme a un marco normativo, sin margen para decisiones discrecionales o arbitrarias.
Desde la perspectiva regulatoria comunitaria, la Comisión Europea determinó que la ayuda no infringía la normativa de la Unión Europea, ya que no superaba el límite que requiere notificación previa. Recordaron que el Fondo de Apoyo a la Solvencia de Empresas Estratégicas (FASEE), instrumento mediante el cual se canalizaron las ayudas, había sido previamente aprobado por las autoridades de Bruselas.
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